¿Qué es Reduce tu Cuota?
¿Cómo funciona nuestro producto?
- Los ingresos mensuales del hogar no deben superar 4 SMMLV ($5.694.000 para el año 2025).
- Tener crédito hipotecario o contrato de leasing habitacional aprobado para la adquisición de vivienda nueva VIS o VIP en Bogotá.
- No ser propietario de una vivienda en el territorio nacional.
- Ningún miembro del hogar debe contar o haber contado con el beneficio de cobertura a la tasa de interés que otorga el Gobierno nacional.
- No haber sido beneficiario de un subsidio familiar de vivienda.
Requisitos para solicitar tu beneficio
Accede a nuestro programa
El crédito de vivienda es un préstamo a mediano o largo plazo destinado para la compra o adquisición de vivienda nueva o usada. El inmueble adquirido queda como garantía ante el Banco, esto se conoce como hipoteca.
Es una alternativa mediante la cual el cliente adquiere un arrendamiento financiero por la vivienda nueva o usada, a cambio de un canon mensual durante un plazo pactado. Al finalizar el contrato, el cliente puede ejercer la opción de compra, momento en el cual la propiedad se transfiere a su nombre.
En el crédito de vivienda, los titulares del préstamo son los propietarios del inmueble, y este queda hipotecado a favor del Banco hasta que se cancele la totalidad del crédito. En el leasing habitacional familiar, el Banco es el propietario del inmueble durante toda la vigencia del contrato, el cliente paga mensualmente un canon de arrendamiento durante el plazo pactado y, al final del contrato, tiene la posibilidad de ejercer la opción de compra, momento en el cual se transfiere la propiedad. Ambas modalidades ofrecen beneficios tributarios en la declaración de renta.
Dependiendo del valor del inmueble y de su ubicación en Colombia, una vivienda se considera VIS (Vivienda de Interés Social) cuando su precio está por debajo de 135 SMMLV en municipios, o 150 SMMLV en ciudades principales o aglomeradas. Esta clasificación (VIS o No VIS) determina el tipo de subsidios y beneficios gubernamentales a los que el comprador puede acceder.
La diferencia principal entre ambos sistemas de amortización está en el cálculo de las cuotas y el saldo del crédito.
En el sistema UVR, el valor de la deuda y cuota se ajustan según la inflación, lo que permite iniciar con cuotas más bajas. Es ideal para quienes esperan que sus ingresos crezcan con el tiempo. En el caso del crédito en pesos, las cuotas son fijas durante todo el plazo, lo que brinda estabilidad y facilidad para planificar el presupuesto.
Ambas opciones incluyen seguros y permiten hacer abonos a capital en cualquier momento sin costo adicional.
Pueden aplicar una o dos personas con vínculo familiar interesadas en adquirir un inmueble de vivienda en el país, con un monto de financiación inferior a $1.000 millones de pesos. Los solicitantes deben ser asalariados, independientes formales o pensionados, tener entre 18 y 70 años, y contar con ingresos superiores a 1,5 SMMLV.
Al tratarse de un simulador, no se realiza consulta a las centrales de riesgo. Sin embargo, si decides continuar con la solicitud formal de la operación, esta consulta será un requisito indispensable para el estudio de crédito.
Al elegir cualquiera de nuestros productos de financiación de vivienda, deberás asumir algunos gastos como: avalúo, estudio de títulos, escrituración y registro.
Además, es necesario contar con un seguro de vida y un seguro contra riesgos del inmueble (todo riesgo daño material). Estos seguros pueden adquirirse con la aseguradora aliada del Banco de Bogotá o, si lo prefieres, presentar pólizas de otra entidad que cumplan con los requisitos establecidos por el Banco.
Nuestro portafolio incluye: crédito de vivienda en UVR o pesos, leasing habitacional familiar y no familiar, crédito de remodelación y compra de cartera. Estos productos se adaptan según tu necesidad y estilo de vida.
El valor comercial es el precio definido por el vendedor según sus propios criterios. El avalúo, en cambio, es una estimación realizada por un perito avaluador, basada en el análisis de las condiciones y características físicas, el uso del inmueble y el mercado.
No, el estudio de crédito no tiene ningún costo.